sábado 10 de julio de 2010

Día de la Independencia


Apenas Leonardo Mayer perdió su partido del viernes ante Mikhail Youzhny, todos nos preguntamos si David Nalbandian debía jugar el dobles del sábado ante los rusos. Dejarlo afuera era muy arriesgado, por el peso específico del cordobés. Incluírlo en el tandem parecía una locura, teniendo en cuenta que David viene de una larga inactividad y que él mismo manifestó no estar para jugar los tres días. Con éstos elementos, nadie tenía bien en claro cómo seguiría la historia. Nadie, salvo el capitán, Tito Vázquez, que en la conferencia de prensa post-primer día fue claro: la pareja para el tercer punto de la llave por Cuartos de final estaría integrada por Horacio Zeballos y Eduardo Schwank. Una apuesta fuerte, sin lugar a dudas, teniendo en cuenta la falta de pergaminos de ambos en Copa Davis.
Y así salieron al court del estadio Olímpico de Moscú: sin chapa, sin estridencias y bastante lejos de ser los favoritos. Debo confesar que, en un momento, pensé que si no se podía ganar, lo ideal era desgastar al máximo a Nicolay Davydenko, singlista #1 el domingo.
El primer set fue bastante parejo, hasta que Rusia le quebró a Schwank (4-5). Pero del otro lado aflojó Davydenko (de pésima serie hasta el momento), Argentina recuperó su saque (5-5) y se fueron al tie-break, donde los albicelestes se impusieron 9-7 después de batallar bastante. 
La segunda parte fue similar, hasta que Argentina rompió en el quinto game, luego confirmó Schwank (4-2) y los de Vázquez lo definieron cómodos por 6-4. A esa altura, las dudas ya eran historia pasada y la victoria parecía cosa juzgada. 

Sin embargo, quizás por la falta de experiencia, Zeballos y Schwank no lograron liquidar el pleito y los rusos se llevaron el tercer chico por 7-6 (3). 
¿Se complicaba el partido? El primer punto era clave para demostrar que la moral estaba intacta. Y Rusia quebró el servicio argentino. ¿Se venía lo peor? Parecía que sí. Pero el binomio entró al segundo game con todo, retomó el servicio, quebró en tres oportunidades y cerró el partido con un contundente 6-1 a pura garra.
Con muchísimo coraje, Argentina consiguió la victoria y manda en la serie ante los rusos por 2 a 1. 
Lo que nadie hubiese pensado, que David no jugase un punto determinante, ayer se hizo y más que bien. Felíz día de la Independencia.