sábado 18 de septiembre de 2010

Que sirva la lección


Desde abril de 2007 que Argentina no resigna todo tipo de chances un día sábado. En aquélla oportunidad, los verdugos fueron los suecos, por los Cuartos de final disputados en Gotemburgo. La llave, liquidada en el dobles, fue 4-1 para los locales, que vieron escapar el último punto en manos de un joven Juan Martín del Potro.

Pasaron poco más de tres años de aquélla vez. Hoy, a mediados de septiembre, el equipo nacional se despidió en la Semifinal de la Copa Davis tras perder el punto en dobles ante Francia. Nada para objetar a los muchachos capitaneados por Tito Vázquez. Los galos fueron superiores a lo largo de los dos primeros días de juego y obtuvieron, con total autoridad, el pasaporte para jugar la finalísima en diciembre próximo.

Análisis del partido no voy a hacer, mucho se hablará del tema durante los próximos días.


Sólo quiero dejar en claro que este grupo, el que trabajó durante 2010, merece ser reconocido por el esfuerzo, pese a todas las adversidades. De movida se luchó contra un sorteo esquivo, que llevó a los legionarios a jugar tres series fuera de casa, ante rivales más que complicados. En el medio, la lesión de Juan Martín Del Potro y la innegable pérdida de peso específico que ello significa. Pero hay más cosas para remarcar, dentro de lo positivo, dentro de aquéllo que debe analizarse para crecer.


De la mano de Tito Vázquez se potenció el siempre cuestionado dobles. Se trabajó para la consolidación de una pareja a la altura de las circunstancias. Y, si bien el resultado hoy no acompañó, el precedente sirve para seguir por ese camino. No es un dato menor, dada la importancia del tercer punto en todas las series.


Quedó evidenciado que, por más que lo intente, David Nalbandian no puede cargar con toda la responsabilidad de la serie. Sin Del Potro, marginado por lesión, el cordobés tuvo que apagar el incendio contra Suecia y Rusia. Vale el esfuerzo y también destacar que el Gordo es materia dispuesta en todo momento. Después de 9 años sin un Top20, la carencia de otro singlista fuerte se notó en esta serie.


Para 2011, la tarea de trabajar más como equipo, evitando o intentando dejar de lado los egos personales y los reproches como pasó en esta serie de Lyon o en Mar del Plata 2008. Sólo de esa manera, con la unión y la mirada puesta en el objetivo común, será posible volver a ilusionarnos con la Ensaladera de Plata.

1 comentarios:

Francisco dijo...

Sólo faltó Gaudio gritando "¡¡Que mal que la estoy pasando!!". Nalbandián, jugá más y habla menos. Pecho frio!